Hong Kong Fui dice: ¿Sabes? He leido un artículo que explica que los orangutanes de la isla de Sumatra se transmiten entre ellos los conocimientos para comer miel, fabricar utensilios y, además, se dan las 'buenas noches'
Penélope Glamour dice: Me fascina lo mucho que los monos se parecen a las personas.
Hong Kong Fui dice: Bueno, especifica, bonita. Que unos se parecen más que otros. A mi me dan miedo. Son malignos.
Penélope Glamour dice: ¿Malignos?
Hong Kong Fui dice: Sí, son asesinos.
Penélope Glamour dice: Los hombres somos asesinos, sólo que con menos pelo (algunos) y más erguidos (algunos). ¿Piensas en un posible planeta de los simios?
Hong Kong Fui dice: Podría ser. Pero aún tienen que aprender a pedir una cerveza en un bar.
Penélope Glamour dice: Seguro que si pones a un chimpancé en la barra, se entienden entre ellos.
Hong Kong Fui dice: Pero, ¿y si son racistas?
Penélope Glamour dice: ¿Cómo?
Hong Kong Fui dice: Si resultan ser racistas, el camarero chimpancé no querrá atender al cliente orangután. No le servirá la cerveza. Pensará 'qué hace un orangután en un sitio de chimpancés'.
Penélope Glamour dice: Nada que no hayamos hecho nosotros.
Hong Kong Fui dice: ¿Crees que un planeta de los simios sería diferente?
Penélope Glamour dice: Me fascina lo mucho que los monos se parecen a las personas.
2 comentarios
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El raciocinio no asegura un hecho diferencial cuando se menosprecia. Somos monos, sí. Con menos pelo y más mala leche. Pero simples monos...
Somos monos erguidos, y cuando nos dimos cuenta de que en esta postura dejábamos las manos libres nos pusimos a diseñar y construir distintas armas para joder al prójino.
Pero algunos monos también decidieron ponerse a escribir y gracias a eso tengo el enorme privilegio de leer tu estupendo blog. Algo es algo...